martes, 10 de abril de 2018

Los pasajeros invisibles


Los pasajeros invisibles no son fantasmas. No los vemos por pereza, por mirar el teléfono, por ir pensando en nosotros. Viajan en el asiento de al lado y nos sonríen,  eso tampoco lo vemos. Quisieran cuidarnos, pero son pasajeros invisibles, no ángeles de la guarda. Ellos también van hacia algún lugar. El viernes volviendo de Glew vi uno, supe que era invisible por el susto que le dio notar que lo estaba observando. Luego me sonrió y se bajó en Bánfield.
Ahora, cuando viajo en tren apago el teléfono. Me gusta mucho verlos, van por decenas mirando a los pasajeros normales, apenándose por no poder sacarlos de su melancolía.  Yo los miro de reojo para no asustarlos. Me siento siempre al lado de uno para cuidarlo sin que se de cuenta porque son muy sensibles. Eso sí, cuando llego a mi estación,  desde el andén les guiño un ojo. Los pasajeros invisibles me sonríen y luego siguen  apenándose  de tantos pobres pasajeros que nada ven.

sábado, 7 de abril de 2018

NACIÓN SIOUX


La tribu de los amantes vive en el país del amor
La de los poetas, en un pantano de palabras (de amor)
Contrariamente a lo que se suele pensar
Ambas naciones son enemigas.

lunes, 23 de octubre de 2017

La vida se va
Aunque las noches de domingo acaben mal
Es aquí y ahora
Mañana no existe
O quizás seamos nosotros los que no existamos 
No dejes nada por hacer!
No maldigas tu suerte
Que hay un tipo esperando
Por tus zapatos

domingo, 1 de octubre de 2017

MANGOSTA


Dejé la ventana abierta y la tormenta trajo una enorme mangosta de escolopendras que se posó sobre el samovar de la tía Sara, haciéndolo  pedazos. Cuando el último aleteo se perdió  en la oBscuridad de la noche salí del escondite (no tengo reparos en admitir mi pánico por bichos tan pegajosos) y pegué  orfebremente cada poquito. Terminé en el preciso instante en que tía Sara volvía de las compras. Por las dudas, para disimular el estropicio, delante del samovar reempedazado puse el astrolabio de tío Julio, que con su brillo tapa todo.

sábado, 27 de mayo de 2017

CIRCULADOR


No era amor
Era costumbre
No era costumbre
Era miedo
No era miedo
Era locura
No era locura
Era amor

domingo, 19 de febrero de 2017

La chica que odiaba estar sola







Se sabe más de sus performances sexuales que de sus amores. Marlene Dietrich dijo que era la mujer más inmoral del mundo. Todo lo que puede hacer una persona en una cama (o donde sea), ella lo hizo, con todos y todas, fuera legal o no. También afrontó sus consecuencias. Bebía, fumaba, se drogaba, y eso que venía de una familia muy correcta, que de chica la metió en una escuela de monjas. Su libertinaje le complicó la carrera de actriz pero no le importó. Dejó su sello no sólo en las tablas o en los sets de cine, sino que encadenó una serie de frases de antología:


“Si yo viviera mi vida otra vez, cometería los mismos errores…sólo que más deprisa”
“La cocaína no crea hábito. Debo saberlo, la he estado tomando durante años.”
“Querida, si de verdad quieres ayudar al teatro americano, no te hagas actriz, hazte espectadora”
“Tengo tres fobias...: odio ir a la cama, odio levantarme y odio estar sola.”
“Sólo las buenas chicas llevan diarios. Las chicas malas no tienen tiempo para eso.”
“ Mi padre me previno en contra de los hombres y el alcohol, pero nunca dijo nada sobre las mujeres y la cocaína”
“Hay menos en esta obra de lo que salta a la vista”
" Yo he probado la mayoría de las variedades del sexo. La posición convencional con un hombre me da claustrofobia, bajando con una mujer me deja el cuello duro y bajando con un hombre me disloca las mandíbulas....."
"Sólo volví a Estados Unidos para ganar cincuenta mil dólares por película y para cogerme al divino de Gary Cooper"


En el mismo tren en el que viajaba Tallulah se encontraban Joan Crawford y su marido, Douglas Fairbanks, Jr. Cuando le presentan a la Crawford, Tallulah le dice "querida, sos divina. No te preocupes, si yo llego a tener un asunto con tu esposo, vos seguro sos la próxima..." Tallulah cumplió, poco más tarde, con ambos.

Tenía un aire a su enemiga Bette Davis (que le arrebató más de un protagónico e hizo una película inspirada en una episodio de su vida) Una vez se enteró de que Bette andaba esparciendo rumores sobre ella y advirtió: “Cuando la agarre le voy a arrancar uno a uno todos los pelos de su bigote.”

En una ocasión en que un periodista le preguntó qué habría sido de no ser actriz ella respondió “dudaba entre madre superiora, puta y presidente de los Estados Unidos. ¡Espero que pongas en tu libreta que habría hecho de maravilla las tres cosas!”


Tallulah solía pasearse desnuda para demostrar que era una rubia natural. Protagonizó el film de Hitchcock "Náufragos". Durante parte del rodaje ella no llevaba nada debajo de la falda. Concretamente eran unas escenas que se desarrollaban en una barca que había en el estudio, dicha barca tenía una escalera por donde se accedía y todos los componentes del rodaje trepaban hacía ella y veían todo el "panorama". A algunos no les gustó y protestaron. Entre ellos una periodista muy puritana que puso el grito en el cielo y el escándalo llegó al productor. El productor indignado llamó a Hitchcock y le dijo que aquello lo tenía que solucionar. Hitchcock que no se atrevía con Tallulah tuvo una genial respuesta. Le dijo a su productor que no sabía si el problema de Tallulah correspondía al departamento de vestuario o al de peluquería y que él jamás se entrometía en un problema de departamentos.


Tallulah Brockman Bankhead nació en Alabama en 1902 y falleció en Nueva York en 1968. Para los que nunca la vieron, pongo un pequeño video en el primer comentario, es una buena ocasión para conocerla. Destacan sus besos (mejor dicho, sus abrazos) y especialmente sus grandes ojos en contraste con su boca pequeña. No encontré mucho acerca de algún gran amor pero no importa porque quizás no le interesaban los grandes amores.

Eso sí: Tallulah era una chica que odiaba estar sola.

domingo, 5 de febrero de 2017

NO ES



No es que revuelva tu cartera
Quería esconder esta poesía-remedio
Para caso de domingos de lluvia
Para días sin color
Alegría que le empate
A una SUBE en menos diez
A una Stella sin burbujas
A un Amor que se refugia
Del amor